En tiempos antecesores de este, donde no había vida ni muerte, solo estaba el uno —que es el todo y la nada— llamado Pléroma, naturaleza primitiva del mundo donde no se hallaba nada mas que su unidad y esencia. El universo y todo lo que existía era el. Sin embargo en un instante de su eterna existencia aconteció la división del Pléroma, rebelándose la identidad del Pléroma en dos esencia que juntas hacían el antiguo ser, pero que ahora compartían la existencia independientes de si. Este evento al que se desconoce el porque de su proceder, se le conoce como Dicótomia, y dio origen a dos esencias, las conocidas como Bien y mal.
Sin embargo estas fuerzas independientes entre si que ya yacían juntas dentro de la unidad esencial, si no que ahora eran subunidades, no lograron convivir en armonía y se desató la primera batalla de la guerra entre la esencia del bien y del mal.
Del resultado del choque de estas fuerzas resultó Gea, el mundo donde ambas fuerzas comparten su naturaleza trantandose de imponer cada una a la otra. También nació la vida, y con ella la Primera Humanidad, dotada del poder de ambas fuerzas rivales, ademas de los Angeles, quienes beben de la pureza de la esencia del bien, y los demonios, que lo hacen del mal. Los dos últimos seres, que dada su pureza de cada subunidad se creían superiores a los Primogenitos, se alzaron para gobernar y dirigir la realidad naciente, llevadose a cabo la primera batalla entre Angeles y Demonios. En ella ambas fuerzas de masacraron hasta decidirse por un acuerdo; la creación del Demiurgo, el concilio donde tanto Angeles como Demonios acordarían llevar las riendas de Gea. La primera medida que se llevo a cabo y de manera unánime fue la eliminación de la "aberración" de los Primogenitos, modificando el linaje de estos llevandose a cabo la Segunda Humanidad, seres al que se le fue retirado la Gnosis, sumergiendolos a una vida inferior que al de los Angeles y Demonios.
En la actualidad, los no-gnosticos denominan a Abraxas el Dios supremo, y mediante un desgarro en su vientre, nació la vida.
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